Energías renovables: El primer brote verde de la economía macrista

El viento, el sol y el agua están en la Tierra desde que el mundo es mundo. Pero la Argentina parece haber descubierto recién sus potencialidades para instalar desarrollos masivos que permitan producir energía.

Sobre la base de esos recursos ancestrales se paró el gobierno de Mauricio Macri para crear su primer boom real de inversiones. Un conjunto de 29 empresas con nombre y apellido ganaron la licitación para instalar 1142 MW de potencia (es el equivalente a 1,5 veces la producción de Atucha II) con una inversión de entre US$ 1800 y US$ 2000 millones. No por ambicioso el plan es menos concreto: las empresas deberán tener sus iniciativas listas en un plazo de entre 12 y 24 meses. De lo contrario, perderían una garantía a favor del Estado que puede llegar hasta los US$ 25 millones.


El premio no es económico, sino también ecológico. Según el cálculo oficial, con la primera licitación de energías limpias se dejarían de enviar a la atmósfera unas dos millones de toneladas de dióxido de carbono. Es lo que producen anualmente 900.000 autos.