viernes 9 de diciembre de 2022
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Es enero y quizás piensas que debes ejercitarte. Pero a veces necesitamos un descanso

Enero llegó de nuevo y, una vez terminadas las fiestas, es posible que escuches en tu cabeza la voz de un entrenador invisible que te dice que vayas al gimnasio, a la alberca, a la pista o a la ruta de senderismo, y que lo hagas pronto. Pero la culpa que podemos sentir por posponerlo suele ser una pérdida de tiempo. También necesitamos descansar.

A veces es bueno tomarse un respiro del ejercicio: darles un descanso a las articulaciones, los tendones y los ligamentos, y también a la mente, pero en ocasiones un descanso dura mucho más de lo que habías planeado o imaginado. Esta fue mi realidad durante un tiempo y cuando digo que me tomé un descanso, no hablo de unas semanas. Fueron unos tres años.

Las lesiones tuvieron que ver con esa pausa. Tuve una fascitis plantar (inflamación del tejido del talón, consecuencia del envejecimiento y del uso excesivo) que me impedía hacer cardio. Ya había tenido muchas lesiones relacionadas con el ejercicio (un desgarre del manguito rotador, hernias discales, “hombro del nadador”), pero había sido un entusiasta de gimnasio desde la adolescencia, y en el pasado solía resistir.

nytimes.com  (www.nytimes.com)