Es la primera astrónoma argentina y tiene una galaxia con su nombre: la increíble historia de Miriani Pastoriza

El mundo podía estallar en cualquier momento: Estados Unidos y la Unión Soviética se disputaban los escombros del planeta. La tensión latente hacía pensar en una Tercera Guerra Mundial. Pero en plena Guerra Fría, en Santiago del Estero, Argentina, la preocupación era otra: saber del cielo.

En el verano de 1947 era tal el calor en Loreto, un pueblo a 60 kilómetros de la capital provincial, que por las noches los Pastoriza sacaban las camas de los cuartos y las colocaban en la galería de la casa. A falta de aire acondicionado y ventiladores, escapar al encierro de las habitaciones era un alivio a los 45 grados de temperatura. La mamá acomodaba las cinco camas, una para ella y una para cada una de sus cuatro hijas. Los Pastoriza eran las Pastoriza: su esposo había fallecido hacía 4 años.