viernes 2 de diciembre de 2022
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¿Es posible que un país remplace su riqueza petrolera con árboles?

El atardecer y la selva tropical. Una ribera repleta de elefantes. Copas de árboles tan densas que no dejan ver más que el brazo peludo de un chimpancé. Y, al ponerse el sol, un destello en el horizonte: una plataforma petrolera en alta mar.

Gabón es un país tan exuberante en cuanto a bosques y vida salvaje que le llaman el Edén de África. También es uno de los principales productores de petróleo del continente.

Durante décadas, Gabón ha dependido del petróleo para impulsar su economía. Pero las autoridades saben que su petróleo no durará siempre. Por eso han recurrido al otro recurso abundante de Gabón, la inmensa selva tropical de la cuenca del Congo, repleta de árboles valiosos, para ayudar a compensar la diferencia cuando se acabe el petróleo.

Gabón lleva a cabo actividades que se han convertido en malos tropos en el mundo del activismo climático: permite las plantaciones de aceite de palma en determinadas zonas y está convirtiendo la selva tropical en madera laminada. Sin embargo, a diferencia de Brasil y otros países que se han mantenido sin actuar mientras sus selvas tropicales se reducen, Gabón ha adoptado normas estrictas para conservar en pie la gran mayoría de sus árboles. Su objetivo es lograr un importante equilibrio entre las necesidades de un solo país y las de un mundo que se enfrenta a una crisis climática.

nytimes.com  (www.nytimes.com)