Estados Unidos, China y la “cortina de gigabytes”

Mientras los mercados y las diplomacias del mundo celebran el avance del diálogo y “etapa de enfriamiento” entre Estados Unidos y China, en otro plano –poco conocido y divulgado– la disputa entre las dos economías más grande del mundo está más “caliente” que nunca.

El principal foco de desacuerdo entre Washington y Beijing no es comercial sino tecnológico. El segmento empresarial chino más competitivo está disputando la primacía de la denominada “Cuarta Revolución Industrial”: Inteligencia Artificial, automatización y robotización, Big Data, Internet Cuántica. En la competencia por el control y la supremacía tecnológica no solo hay implicancias productivas sino principalmente geopolíticas y concernientes a la Seguridad Nacional.


Desde finales del año pasado, el principal “campo de batalla” viene siendo la tecnología G5, la “Quinta Generación” de la red de infraestructura de telefonía móvil, la cual brindará una velocidad de transferencia de datos de 1 gigabytes por segundo (tres veces superior a actual 4G). Además del impacto en la telefonía, la nueva tecnología tendrá implicancias en diversas áreas como en el desarrollo de vehículos autónomos, en la robotización y en la gestión de las denominadas “Smart Cities” cuyos servicios están conectados a internet (ej. red eléctrica, red de transporte). Más allá de la riqueza que está en juego (miles de millones de dólares) las empresas oferentes tendrán el control de un know-how muy sensible a muchos intereses.