Estados Unidos está ardiendo. Así que los influencers han salido a fotografiarse junto a las llamas

    Las nuevas tecnologías han jugado un rol determinante en los disturbios estadounidenses de las últimas semanas. No sólo por su capacidad para canalizar reivindicaciones, establecer convocatorias y organizar marchas, sino también por su carácter catalizador. Las protestas no existirían si una persona no hubiera grabado desde su teléfono móvil la muerte de George Floyd mientras un policía le asfixiaba con su rodilla.

    Fue aquel vídeo y su difusión masiva el que espoleó una ola de indignación que aún hoy monopoliza la conversación política de buena parte del mundo. La grabación representa el punto culminante de un proceso largamente asentado durante los últimos años. Hoy nuestra vida está monopolizada por los teléfonos móviles. Y muy en especial por las imágenes que capturan. Miles de millones de fotografías se toman a diario. Otros tantos miles de millones de vídeos se cuelgan en la red mensualmente.