domingo 16 de diciembre

Estados Unidos no sabe qué ha sido de 1.500 niños. Y la culpa es de su política migratoria

Steven Wagner, secretario asistente interino del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) de Estados Unidos, declaró este fin de semana que su organismo había “perdido” a 1.500 de los 7.000 niños inmigrantes que tiene a su cargo. La noticia rápidamente se compartió, primero por The New York Times y Associated Press, y después por buena parte de la prensa nacional e internacional.

El escándalo: la noticia ha causado sensación en Estados Unidos por dos motivos. El primero, por el mero hecho de dejar a miles de niños fuera del control del Estado, vulnerables a las mafias de narcotráfico y de tráfico de personas. 1.2 millones de niños son víctimas en el mundo cada año de estas redes. Por otra parte, con la bomba informativa muchos ciudadanos han descubierto uno de los aspectos más duros de la nueva política migratoria de la administración Trump: si los padres son sorprendidos realizando cruces fronterizos no autorizados con sus hijos, se separa a los niños de sus padres. En algunos casos extremos esta separación puede ser irreversible.


Dejar un comentario