«Esto no habría pasado sin el estallido social»: los nuevos impuestos a los más ricos que acordaron en Chile y qué dice del país

La agenda social del presidente de Chile, Sebastián Piñera, no ha logrado poner fin a las protestas que comenzaron a mediados de octubre y que se han convertido en el mayor estallido social de las últimas tres décadas.

La llamada «furia chilena» reclama cambios profundos que van desde el modelo de pensiones, la salud y la educación, hasta una reforma al sistema de impuestos y a la constitución del país.


El jueves, el gobierno y los senadores de oposición anunciaron un acuerdo de reforma tributaria, que tendrá su tramitación final en el Congreso.

La reforma, que tras años de negociaciones logró destrabarse en pocos días, incluye, entre otras cosas, la creación de dos impuestos dirigidos a los más ricos.

El primero es un nuevo tramo del impuesto a la renta del 40% para quienes tienen los más altos ingresos. Este tributo recaudaría US$200 millones de un grupo de 84.000 personas, quienes representan el 1% de los contribuyentes chilenos.