Evangélicos ganan influencia en una Argentina en crisis

«Señor Jesucristo, a partir de hoy tú serás mi Ciudad Refugio», exclama un pastor evangélico y despierta el fervor de miles de seguidores en un antiguo cine de un barrio popular en la provincia de Buenos Aires.

A través de programas de ayuda y contención, la presencia de la Iglesia evangélica, encabezada por los pentecostales, es cada vez más visible entre los argentinos, agobiados por una brutal crisis económica con un índice de pobreza que alcanzó al 35,4% de la población.


Con gran capacidad de movilización, mediante espacios radiales y en la televisión, los evangélicos marcan territorio en casi todas las provincias de un país tradicionalmente católico, cuna del Papa Francisco.