miércoles 12 de diciembre

Experimentos poliamorosos

Fue cuando comíamos sándwiches de pastrami que mi novio me dijo: “Una de mis exparejas estará en la conferencia a la que asistiré la próxima semana. Compartiremos habitación y dormiremos juntos”.

Tuve que parpadear muy rápido para ocultar las lágrimas. “No quería saberlo”, le contesté, deseando haberme quedado en casa en lugar de haber hecho el viaje de noventa minutos en tren para ir a verlo.


“Perdóname por decírtelo”, dijo. “No era mi intención lastimarte, solo quería ser sincero”.

Mi pareja era un médico educado en una de las mejores universidades de Estados Unidos, con una maestría en administración de empresas, aunque ya no practicaba la medicina ni trabajaba en ningún negocio. Ahora estaba capacitándose para volverse instructor de sexo tántrico; mientras, trabajaba en componer canciones. Se llamaba Howard y era poliamoroso.

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