Extinción de Dominio: un proyecto que cayó en la grieta y no le gusta ni a Cambiemos

La Ley de Extinción de Dominio será, todo indica, sancionada en breve y dejará a buena parte de los diputados con el sabor amargo de la mala factura. La Cámara baja está dispuesta a insistir con el mismo texto que votó en 2016, en otro contexto judicial y político. Una redacción que fue criticada por un amplio arco de especialistas y sectores políticos y que, tras ser modificada en el Senado, volverá a su forma original.

Lo defectuoso de la iniciativa es admitido incluso en la cúpula de Cambiemos. «A esta altura, ya no hay una solución óptima. Voy a votar la insistencia pero no convencido. Vamos a permitir desapoderar de un bien sin sentencia firme», admitió un encumbrado miembro del bloque oficialista que reconoció que lo prudente debería ser «reescribir» el proyecto, pero observó: «El problema es que algunos de los nuestros se pasaron de rosca y ahora no pueden volver atrás. Hay que sacarles el Twitter».


No sólo en Cambiemos hay malestar. Hubo otros desencuentros políticos en la tramitación del proyecto. Diputados del bloque Justicialista, que naturalmente deberían articular con la bancada homónima de Miguel Pichetto, se quejan de la falta de consulta de sus colegas senadores ante los cambios radicales que le hicieron al texto. Un texto que, desde el momento en que fue presentado por el Frente Renovador de Sergio Massa, tuvo las firmas y el apoyo de ese sector del peronismo.