miércoles 19 de septiembre

Facebook: cuentas apócrifas, ¿negocio espurio?

A Mark Zuckerberg no le gusta esto: en los últimos días, la conducción corporativa de Facebook protagonizó una nueva controversia pública a raíz de la comparecencia de una de las máximas ejecutivas de la plataforma ante el Comité de Inteligencia del Senado de Estados Unidos comentada por el New York Times. Sheryl Sandberg, directora operativa de la compañía, dijo que entre octubre de 2017 y marzo de este año detectaron y suprimieron mil trescientos millones (1300 millones) de cuentas falsas. El número llama la atención frente al universo de Facebook, que es la red más masiva y global: según sus balances, alcanza a dos mil doscientos millones (2200 millones) de usuarios activos, el 29% de la población mundial.

La cantidad de cuentas apócrifas declaradas por Sandberg equivale al 60% de su comunidad, cuya gestión y comercialización de datos son el negocio central de la compañía. Frente a cierta ambigüedad de la nota del New York Times, que se preguntaba cómo era posible que hubiese tantas cuentas falsas cuando el informe de transparencia de la empresa creada por Zuckerberg detectó como artificiales entre el 3% y 4% de las cuentas activas (lo que suma casi el doble de la población argentina), Facebook aclaró que las 1300 millones de cuentas falsas no integraban el conjunto declarado de 2200 millones de usuarios activos. De lo contrario, el impacto bursátil y publicitario de esa bomba hubiese destruido a un conglomerado que también es propietario de Instagram y WhatsApp, entre otras redes y aplicaciones.


Sin embargo, la aclaración no disipa las dificultades que aquejan a Facebook, que este año experimentó el descenso en el número de usuarios activos en Europa por primera vez desde su creación, en 2004. En paralelo, su cotización bursátil vive los espasmos de una cadena de escándalos que, a su vez, activaron la alarma de congresistas hasta ahora poco dispuestos a regular una de las industrias que mayores recursos destina al lobby para lubricar su funcionamiento sin interferencias políticas.

Dejar un comentario