Fernández, el monstruo de la deuda y el canto de sirenas de la salida uruguaya

Alberto Fernández está rodeado de asesores que lo saben, aunque quizás prefieren no decírselo y llevarlo a un callejón de lo más angosto. La salida uruguaya sin quita que anunció el candidato del Frente de Todos en la Fundación Mediterránea puede ser el camino más fácil para enunciar sin herir a nadie, pero resulta impracticable para afrontar la pesadísima herencia que deja Mauricio Macri.

Sólo puede aplicarse con un viento de cola extraordinario, un ajuste mayor o un nuevo aumento de la monstruosa deuda que incubó la administración Cambiemos, hoy en moneda extranjera en un 78%. Eso dicen los especialistas en reestructuración y, aunque nadie quiera blanquearlo ahora, es un futuro que puede terminar en una crisis todavía mayor.


Según los números que presentó Daniel Marx en la Bolsa de Comercio, durante la conferencia de FIEL que reunió a toda la ortodoxia aborigen, el próximo presidente tendrá que hacer frente a vencimientos de deuda por 127.747 millones de dólares: U$S 35.483 millones en 2020, U$S 21.566 millones en 2021, U$S 34.201 en U$S 2022 y U$S 36.497 millones en 2023. Un aluvión imposible de pagar con la economía hundida en la recesión y la inflación en niveles récord.