7.9 C
Buenos Aires
miércoles 28 de julio de 2021
Cursos de periodismo

Ganadores y perdedores de la cuarentena prolongada

Martín Guzmán pagó más deuda de lo que tenía previsto en sus 140 días como ministro y decidió ofrecer a los bonistas más de lo que hubiera querido. Comparada con la quita del 67% que Néstor Kirchner y Roberto Lavagna lograron ejecutar en 2005, la que Alberto Fernández convalidó como oferta es menor pero las diferencias son muchas. Esta vez, el default asoma adelante -no atrás- y el Presidente no es el que empuja a su ministro sino el que puede frenarlo, como le reclaman a gritos los acreedores extranjeros y sus terminales locales. Ahora el Fondo se puso del lado argentino, pero enfrente hay monstruos de un peso fabuloso, mayor al que tenían entonces los jubilados italianos, japoneses o alemanes.

El pago que no hará hoy el ministro de Economía pone a girar formalmente la rueda del default. Empieza una “batalla sangrienta”, tal como la definen en la intimidad del gobierno pero, más allá de las iniciales posiciones terminantes en las que nadie parece ceder, no conviene anticiparse. En las consultoras y en el gobierno coinciden en que todavía falta mucho: hasta el 8 de mayo a las cuatro de la tarde, todo es posible. Los memoriosos recuerdan que, el día en que anunció con éxito la salida del default, Kirchner desoyó a Lavagna y decidió mostrar los recortes de diarios que anunciaban el fracaso de la propuesta argentina.

elcanciller.com  (elcanciller.com)