¿Gas hilarante en la sala de parto? Sí, por favor

Hay pocos temas que ocupen más la mente de las embarazadas antes del nacimiento que idear un plan para soportar el dolor del parto. Desde hace mucho en Estados Unidos, las opciones durante el alumbramiento han sido muy limitadas.

Por un lado de la dicotomía, tenemos nacimientos que se llevan a cabo sin absolutamente ningún medicamento, donde la visualización y las técnicas de respiración ofrecen una estrategia para el dolor del parto del tipo “la mente lo puede todo”. Por el otro, la norma para eliminar el dolor son las epidurales, que pueden tener muchas desventajas.


Sin embargo, en diversas partes del mundo, desde finales del siglo XIX, el óxido nitroso (sí, el gas de la risa o gas hilarante) se ha usado en las salas de parto para ayudar a las mujeres a mitigar el dolor de dar a luz mientras siguen conscientes y mantienen un sentido de control, lo que quizá sea la mayor ventaja. Ahora, este alivio para la sala de parto con pocas desventajas va adquiriendo popularidad en Estados Unidos conforme las mujeres buscan opciones más diversas para experimentar sus alumbramientos.