George Steer, el periodista que inspiró a Picasso con su crónica del bombardeo de Guernica

«Guernica, el pueblo más antiguo de los vascos y el centro de su tradición cultural, fue destruida completamente ayer por la tarde por aviones insurgentes. El bombardeo de esta localidad abierta, muy alejada de las líneas, se prolongó exactamente durante tres horas y cuarto, durante las cuales una poderosa flota de aviones, consistente en tres modelos alemanes, bombarderos Junker y Heinkel y de combate Heinkel, no dejaron de descargar sobre la ciudad más de mil libras de bombas, y se calcula que más de 3.000 proyectiles incendiarios. Los aviones de combate, mientras, planearon a baja altura sobre el centro de la ciudad para disparar a aquellos civiles que habían buscado refugio en los campos».

Así arranca [la traducción, del original en inglés, es propia] la crónica «La tragedia de Guernica», publicada por los diarios «The Times» y «The New York Times» el 28 de abril de 1937, en la que el periodista, escritor, aventurero y militar británico George Steer (1909-1944) desveló lo ocurrido dos días antes en la localidad vasca de Guernica. Steer, que acudió desde Bilbao junto a otros cuatro corresponsales de guerra, no envío su crónica por telegrama de inmediato. Regresó al día siguiente, habló con testigos, observó los efectos del bombardeo y rechazó, negro sobre blanco, la versión de que la ciudad había sido arrasada por un fuego provocado por los propios vascos.


La crónica de Steer apareció en la primera plana de todo un «New York Times». «Eso es lo que va a hacer que en el mundo anglosajón, en buena medida gracias a sus crónicas y a que era prensa conservadora, va a tener mucha difusión», detalla José Luis de la Granja, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad del País Vasco. «Paradójicamente, en Francia buena parte de la prensa va a aceptar la versión que da el cuartel general de Franco: que no había sido bombardeada». Comenzaba así una polémica que duraría décadas.

En aquel momento, del que se acaban de cumplir 79 años, las palabras de Steer traspasaron fronteras y llegaron a ojos de uno de los pintores españoles más universales: Pablo Picasso. «El leer todas las informaciones, las publicadas por Steer y las que recoge la prensa francesa, es lo que le va a decidir a pintar el cuadro de Guernica. Tenía el encargo del gobierno republicano para la exposición internacional de París, pero todavía no se había decidido. El leer qué había pasado en Guernica, las manifestaciones en París contra el bombardeo, y toda la polémica que se había generado, le lleva a eso», rememora De la Granja.