lunes 18 de febrero

Gillette: las buenas intenciones también necesitan storytelling

El debate en torno al spot de Gillette de este año es un buen ejemplo de las consecuencias del storytelling.
2019 arrancó con todo. Al 10 de enero, la máxima figura en las redes era un huevo con record de likes en Instagram. Para el día 15 a nadie le importaba el huevo y todos hablaban del spot de Gillette. Y todos parecen tener posición al respecto, repartiéndose casi 50 y 50 entre los que están a favor y los que están en contra.

El spot, en sí, está buenísimo. Habla del nuevo rol del hombre. De cómo debemos cambiar los cánones de masculinidad que fueron caldo de cultivo de muchas de las peores bajezas sociales y culturales.


¿Quién podría oponerse a algo tan noble? Según lo que se ve en las redes, al menos la mitad de la gente.

¿Qué pasó?

Para tratar de entender, habría que analizar esta movida publicitaria a partir de ciertos elementos que son fundamentales.