Gravar con impuestos a los ricos es un gran comienzo, pero no es suficiente

Deberíamos tener claro lo que se necesitará para financiar un Estado del bienestar decente: no solo gravar con impuestos a los ricos, sino aumentar los impuestos en todos los ámbitos, para que todos puedan tener lo básico para vivir bien.

Se ha convertido casi en un consenso en la izquierda socialdemócrata que se puede financiar un Estado del bienestar decente gravando a los ricos y reduciendo los gastos militares. Es triste decir que eso no es cierto. Esos dos elementos son buenos en sí mismos y podrían financiar elementos importantes si fueran incluidos en la agenda, pero aún así dejaría mucho que desear como programa socialdemócrata.


Estoy definiendo la socialdemocracia como un Estado del bienestar grande y robusto que socializa mucho consumo a través de impuestos y gastos, comprime la distribución del ingreso, reduce drásticamente la pobreza, limita el poder político de los ricos y aísla a las personas de los riesgos de enfermedad y desempleo. También educa a las personas a bajo coste y está estructurado para reducir las desigualdades raciales, de género y de otro tipo. No es el fin del capitalismo, pero es mucho más grande que Medicare para todos y la universidad gratuita, por mucho que necesitemos ambas cosas para el día de mañana.