Guerra en las noticias por la política y la audiencia

Tiempos de conflicto. Miradas que se enfrentan. Diferencias a las que aún no se ha encontrado una síntesis superadora que deje a todos conformes, ya ni siquiera contentos. Como si la grieta fuera reclutando adeptos que sólo quieren oír aquello con lo que coinciden, los números de las mediciones de abril –Ibope-Kantar– en los canales de noticias, confirman el axioma. En primer lugar está TN con 1,95 puntos de promedio, seguido de cerca por C5N con 1,75, tercero A24 que marcó 0,98, cuarto Crónica TV, 0,49, en tanto CN23, otra de las señales de Indalo no figura en el radar de los veinte canales más vistos. En abril de 2016, TN promediaba 2,82: en un año, bajó su audiencia en un 30%; no es casual entonces que en la emisora del Grupo Clarín anuncien cambios al menos cosméticos en la grilla: desde el lunes, el programa de Nelson Castro pasará a llamarse Bella tarde, al tiempo que reforzarán la tarde con Metadata a partir de las 14, con, entre otros, Ricardo Canaletti. En el mismo período, C5N pasó de 2,15 a 1,75: bajó un 20%. Es decir: la brecha se achicó en simultáneo con la caída de los dos canales de noticas.

En cuanto a los horarios, C5N es claro vencedor en la franja que va de 1 a 6 AM con 0,88, dejando atrás a TN, que queda cuarto en el ranking, con 0,61. A la mañana, de 6 a 12, TN marca 2,83, detalle no menor, más rating que un canal abierto, y C5N, 2,19, en tanto A24 marca 1,44. Entre los tres canales suman 6,46 puntos de promedio, casi el doble que algunos programas del aire. Son fuertes también en la franja de 16 a 20, TN, 2,06, C5N, 1,86, y A24, 1,17. Y en la franja competitiva de 20 a 01, por múltiples razones, agrietadas unas, de discurso otras, la distancia entre TN y C5 es mínima: 2,07 de TN contra 2,00 del canal del Grupo Indalo. Lo que deja en claro que en televisión no se ve la diferencia que puede existir entre Radio Mitre y la Diez. Las audiencias permiten analizar que hay público para los dos discursos y que la cantidad es pareja. Claro que también hay que tener en cuenta que de los independientes, que no compran ni uno ni otro, quedan pocos.