Habla la científica que desarrolló el «polémico» trigo anti-sequía

Un desarrollo del Conicet que podría elevar en forma significativa la producción de trigo argentino y convertirse, además, en un nuevo tipo de exportación de soluciones biotecnológicas de alto valor se encuentra hoy en el eje de una polémica. Se trata del trigo transgénico HB4 que probó ser capaz de sobrevivir a largos períodos de sequías e igualmente seguir rindiendo buenas cosechas. Aunque ya obtuvo el aval del Senasa y de la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (Conabia), la Secretaría de Agricultura de la Nación, junto a un grupo de productores, se opone a la aprobación por el temor al rechazo de algunos mercados como el brasileño.

Aún no hay fecha para que se pueda comercializar esta variedad desarrollada por profesionales del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL) en conjunto con la compañía Bioceres. La responsable de ese logro biotecnológico que tomó varios lustros de trabajo es la doctora Raquel Chan, directora del IAL y profesora en la Universidad del Litoral. “La ciencia detrás de este producto es buena, segura y rentable, aunque probarla y obtener la patente fue muy complejo”, le contó a PERFIL. Y agregó: “desde Conicet trabajamos junto a Bioceres y tuvimos que superar muchas trabas, básicamente por falta de recursos”. Además, la biotecnóloga sumó otro dato: “sabemos de varios grupos científicos argentinos que tienen muy buenas ideas y desarrollos biotecnológicos originales que funcionan en las mesadas de los laboratorios. Pero que no cuentan con infraestructura ni fondos para tramitar los permisos y encarar ensayos a campo. Son posibles productos valiosos que podríamos perder”.