¿Hay machismo, sexismo o misoginia contra Dilma Rousseff, la suspendida presidenta de Brasil?

Dilma Rousseff advirtió en una entrevista con el diario estadounidense New York Times a finales de abril que tras la idea de su destitución tenía mucho que ver su condición de mujer.

«¿Por qué quieren que renuncie? Por que soy mujer y porque piensan que soy frágil. Y no lo soy, así no ha sido la historia de mi vida», respondió.


Y ahora el debate se instala aún más tras la votación del Senado a favor iniciar el juicio político en su contra por violar una ley de responsabilidad fiscal y apartarla del cargo por 180 días.

Pero no es un tema nuevo. Es una lucha que viene de años: el día que Dilma Rousseff asumió la presidencia de Brasil, pronunció un discurso ante el Congreso remarcando el valor histórico de ser la primera mujer electa para ese cargo.

«Vengo a abrir puertas para que muchas otras mujeres puedan, en el futuro, ser presidentas», dijo aquel 1º de enero de 2011. «Y para que —en el día de hoy— todas las mujeres brasileñas sientan el orgullo y la alegría de ser mujer».