Historia de la icónica foto de la huella lunar y el hombre que la hizo posible

Cuando William David Carrier empezó a estudiar en el MIT (EE. UU.), su padre le aconsejó que estudiara cualquier cosa salvo ingeniería aeroespacial. Su padre era piloto y conocía la industria. Pero, como la mayoría de estudiantes universitarios, Carrier no hizo caso al consejo de su padre. Recuerda: «Terminé atraído como una polilla hacia la luz para trabajar en el programa de Apolo».

Durante las misiones Apolo previas, Carrier trabajó en la NASA como especialista en la mecánica de suelos lunares y como investigador principal: en otras palabras, se hizo experto en la superficie de la Luna. Antes del aterrizaje lunar del Apolo 11, corrían rumores desproporcionados sobre cómo sería realmente el suelo lunar. ¿Se hundirían los astronautas en la superficie al tocarla? ¿Y si no era sólida? Carrier decidió que él mismo hablaría con los astronautas y calmaría sus nervios.