lunes 18 de febrero

Histórica condena para los entregadores de Ford: no sólo cómplices, partícipes de los crímenes de la dictadura

El Tribunal Oral Federal 1 de San Martín condenó a los ex directivos de la multinacional Ford Pedro Müller y Héctor Sibila por el secuestro y las torturas de trabajadores de la planta de General Pacheco, durante la última dictadura cívico militar. Müller, que era jefe de manufactura en el momento de los hechos, recibió la pena de diez años de cárcel. Sibila, a cargo de la seguridad de la planta, doce años. El tercer imputado, el represor Santiago Riveros, también fue condenado a quince años de cárcel. El TOF consideró que las penas deben cumplirse en cárceles comunes.

Aunque las condenas son sensiblemente menores a las alegadas por las querellas y la fiscalía –sus pedidos fueron de 25 años para cada acusado–, las penas son históricas ya que es la primera vez que la Justicia argentina condena a directivos de una multinacional como Ford no solo por su complicidad con el plan sistemático de la última dictadura, sino por su participación directa en los crímenes de ese genocidio. Por unanimidad, los jueces del TOF 1 de San Martín, Mario Gambacorta, Osvaldo Facciano y Eugenio Martínez Ferrero, calificaron los hechos debatidos en el juicio como delitos de lesa humanidad.


Tomás Ojea Quintana, abogado de los trabajadores víctimas junto a Elizabeth Gómez Alcorta, definió la condena como “un logro impresionante”. “Se hizo justicia. Quedó completamente acreditado que la empresa Ford fue cómplice de la dictadura militar”, explicó. Interpretó el fallo como “un hito importantísimo en el proceso de memoria, verdad y justicia”. “Esperamos que a partir de esto todos los otros juicios puedan tomar el camino correcto”, concluyó. Además, adelantó que la querella intentará avanzar sobre la responsabilidad empresarial de la multinacional. “Este juicio fue contra los individuos. Nuestro próximo objetivo es la sociedad Ford y que sea la empresa la que rinda cuentas”, apuntó.