Holanda se desdice: los «piropos» callejeros sí están protegidos por la libertad de expresión

El año pasado por estas fechas contábamos el resultado de uno de los juicios más importantes para el feminismo holandés: multa (mínima, de 200 euros) para un hombre de Róterdam con una ligera deficiencia mental que había “piropeado” o “acosado” a dos grupos de mujeres. “Cariño, ¿ya te vas? ¡Quédate aquí conmigo!”, les dijo entre otros comentarios así como gestos lanzándoles besos. También las siguió en un par de ocasiones cuando ellas cambiaban de sitio molestas por la interacción. La queja no la pusieron las afectadas, sino dos guardias urbanos.