miércoles 20 de febrero

Hungría y Polonia: ¿Por qué las mujeres votan a la extrema derecha?

«¿Qué les pasa?», se preguntaba un columnista de The Guardian que cuestionaba el apoyo sostenido de las mujeres al Partido Republicano en Estados Unidos. El tema tiene poco de novedoso, pero aun así la pregunta se reitera con frecuencia entre los analistas progresistas, casi siempre acompañada de una noticia sombría sobre algún contragolpe patriarcal en el marco de gobiernos populistas de derecha.

Sin embargo, en lugar de profundizar nuestra comprensión de los aspectos de género del populismo de derecha en ascenso, la pregunta invita a dar por zanjado el asunto justificando el apoyo femenino a estos proyectos en términos de una «falsa conciencia» de las mujeres –esto es, de un desconocimiento de la opresión– o de un «ejercicio del privilegio», en el sentido de una traición a los intereses de género o a los grupos minoritarios en pos de beneficios individuales.


Por definición, la pregunta misma trata a las mujeres como víctimas o dobles agentes del patriarcado, en lugar de llevarnos a tomar a las mujeres y sus vidas en serio. También pasa por alto la complejidad ideológica de los proyectos de derecha, que no son únicamente anti-mujeres, sino que combinan elementos reaccionarios con la promoción de algunos intereses de las mujeres. Al presentar a las mujeres de derecha como un problema que requiere una respuesta inmediata, también desvía la atención de las causas estructurales que nutren el apoyo a las políticas de derecha entre las mujeres.