Impiden el acceso a más 2.200 horas de series y documentales públicos

La producción audiovisual estuvo históricamente concentrada en unos pocos centros urbanos. Desde 2010, en el marco de la puesta en funcionamiento de la Televisión Digital Terrestre (Televisión Digital Abierta, TDA), el Estado nacional introdujo una novedad mediante la producción y adquisición de contenidos a través de numerosos concursos de fomento. Este mecanismo diversificó el espectro de empresas dedicadas a la producción y permitió a canales públicos, privados y no lucrativos incluir en su programación ficción, animación y documentales. Como resultado de aquella experiencia se conformó el ex Banco Audiovisual de Contenidos Universales Argentino (ex BACUA) que llegó a tener 3006 horas de contenidos.

A solicitud de los 72 canales adheridos a ese banco, el material era enviado para su emisión televisiva a distintas provincias, tras lo cual pasaba a integrar el catálogo de la plataforma de video a demanda Contenidos Digitales Abiertos”(CDA), una ventana adicional de exhibición en internet. A fines de 2016 el Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos (SFMyCP) a cargo de Hernán Lombardi cerró esta plataforma dejando en las sombras más de dos mil horas de contenidos. Ese cierre fue el preludio de lo que ocurrió un año más tarde, cuando el mismo Lombardi, so pretexto de racionalizar el uso de recursos y evitar el solapamiento de tareas en varias unidades de producción, desmanteló completamente el área de contenidos de la TDA desvinculando a unos 180 trabajadores.