Indra, Smartmatic y la guerra de los votos

Esta vez, como nunca, el negocio se abrió con una antelación inédita. Ocho meses antes de las Primarias Abiertas Obligatorias y Simultáneas (PASO), el Correo Argentino convocó a contratación internacional para el escrutinio provisorio de las elecciones presidenciales que pueden definir la continuidad o no de Cambiemos en el poder. Publicado en el Boletín Oficial, el anuncio puede marcar una ruptura o prolongar todavía más el extenso reinado de la multinacional Indra, la firma española que cuenta los votos de los comicios argentinos de 1997 y atravesó indemne el final del menemismo, el interregno de la alianza UCR-Frepaso, el duhaldismo, el kirchnerismo y los dos primeros años del macrismo. Once elecciones, infinidad de denuncias y dos décadas de las más intensas, hasta hoy nada detuvo a Indra.

Mientras el ajuste y la recesión pegan en el humor de los votantes argentinos y la Casa Rosada promociona las innovaciones que busca incluir en los comicios, se libra una batalla silenciosa por un negocio de los más tentadores. El Reglamento confeccionado por el Correo Oficial, una empresa cien por ciento estatal, convoca a una compulsa para la recepción, el procesamiento y difusión de los datos electorales.


Ademas, crea un Comité de Evaluación que estará integrado por el servicio Electoral, la Gerencia de Abastecimiento y un área técnica de acuerdo a la naturaleza del servicio o producto a contratar. La evaluación es doble, técnica y económica.