Internas con la Iglesia local explicarían la negativa de Francisco a visitar el país

    Ni la política argentina ni la agenda internacional serían las razones que condicionan la llegada del papa Francisco a la Argentina. Hay un insistente rumor, repetido entre obispos y sectores laicos cercanos al clero local, que apuntan en otra dirección. Según esta versión, las diferencias del ex arzobispo de Buenos Aires con las autoridades eclesiásticas argentinas serían la razón de fondo que posterga su llegada.

    Ayer, una desmentida que llegó desde Roma pareció abonar este insistente rumor. “El papa Francisco no tiene previsto visitar la Argentina el año próximo”, afirmó a Télam el portavoz papal Greg Burke. La frase desautoriza al arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli, quien había anticipado el lunes su pronta llegada.

    “Me parece que estamos próximos a esta visita, y me parece que toda esta tensión finalmente va a terminar bien”, había declarado Poli en un encuentro con la prensa motivado por la peregrinación a Luján. El arzobispo no había aventurado una fecha, pero se mostró confiado en que no faltaría mucho tiempo.