Irán: elegir entre corruptos

La campaña electoral presidencial iraní comenzó la semana pasada con un debate televisado entre los seis candidatos que han sido aprobados por el Consejo Islámico de Guardianes del país. Son Mostafa Agha Mirsalim, Mostafa Hashemi-Taba, Es’haq Jahangiri, Hassan Rouhani, Mohammad Baqer Qalibaf y Ebrahim Raisi.

Quienes lograron ver enteras las tres horas de debate se ganaron una medalla a la perseverancia, ya que en los primeros minutos se puso de manifiesto cómo sería el debate. El actual presidente, Rouhani, y su adjunto, Jahangiri, defendieron el balance de su administración sobre la base de que habían evitado un ataque militar, mientras que sus oponentes, principalmente de las facciones conservadoras del régimen, hablaron de promesas fallidas y plantearon cuestiones como el desempleo masivo y los «asentamientos» (en realidad, los barrios de chabolas) alrededor de las principales ciudades de Irán. Este fue el primero de los tres debates programados, supuestamente sobre «cuestiones sociales”; los dos próximos serán sobre «política» y «economía».