Jaron Lanier: «EE.UU. y Brasil tendrían diferentes presidentes si no existiera Facebook»

    Una de las mentes más brillantes del mundo de la tecnología dice que la humanidad vive una tragedia. Tal como enseñan los clásicos, a veces buenas intenciones son origen de males mayores. A su juicio, es lo que pasó con Google y no tanto con Facebook. Ambas empresas se transformaron en máquinas de manipular personas. Gente que en un comienzo se siente sola o quiere saber algo nuevo poco a poco se transforma en más irracional y más maleable. El resultado es la polarización, los populismos políticos a los que se llega por algoritmos que se aprovechan de lo peor de la naturaleza humana.