Javier Fernández: el operador en su laberinto

Hace varios años ya que guarda silencio y suena enojado. Contesta las preguntas con una bronca que le nace de las tripas. A lo largo de una hora insulta y reflexiona, levanta la voz y acto seguido casi que susurra. Recuerda cuando lo balearon, lamenta las 16 pastillas que toma diariamente; pero fundamentalmente se siente solo, al costado del espinoso camino que comunica la Rosada con Comodoro Py. Sin embargo, Javier Fernández (JF) conoce algunas claves del poder: