Kicillof vs Vidal: internas, pactos incumplidos y mensajes desde París

El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y su antecesora, María Eugenia Vidal, empezarán 2020 de la misma forma en la que atravesaron casi todo 2019: enredados en una lucha política a todo o nada. Esta vez la historia empezó con una tregua, surcada por la promesa de gobernabilidad para el mandatario entrante. Pero ese pacto cayó estrepitosamente el viernes por la tarde, cruzado por internas en Juntos por el Cambio y en el Frente de Todos, y que por estas horas enfrenta momentos de definiciones. ¿Sobrevive el acuerdo entre ambos o cae definitivamente y en consecuencia se reconfigura, una vez más, el mapa político en la provincia?

El acuerdo sellado hace un mes incluía el compromiso de Vidal de garantizar las leyes de emergencia e impositiva y, de parte de Kicillof, el otorgamiento de unos 25 cargos en el Estado provincial a quienes la ex gobernadora designara. Nombramientos en el directorio del Banco Provincia, en la Tesorería bonaerense y en otras dependencias y organismos. Ese entendimiento no estuvo exento de tensiones. Vidal, que hace cuatro años le había dado diez veces más cargos al peronismo a cambio de gobernabilidad, reclamaba para sí la misma cantidad. Kicillof se puso firme. «Si en su momento ella hizo una mala negociación con (Sergio) Massa, yo no tengo por qué hacerme cargo de eso», se le escuchó decir al gobernador. Hay un dato extra: Vidal pedía para su tropa los cargos que tradicionalmente estaban destinados a la oposición pero que ella misma como gobernadora ocupó con oficialistas, como la Contaduría General, la Fiscalía de Estado y el Tribunal de Cuentas.