La bomba de tiempo para Europa de los campos de detención de miembros de Estado Islámico

Al igual que en las películas malas, cuando ya sabes exactamente cómo van a terminar, las historia parece estar repitiéndose peligrosamente en un rincón de Medio Oriente.

Campamentos y centros de detención administrados por fuerzas kurdas que albergan decenas de miles de combatientes de Estado Islámico (EI) y sus dependientes son un hervidero de ira frustrada.


Este mes, animados por la incursión de Turquía en territorio sirio y exhortados por sus líderes fugitivos (incluyendo el ahora desaparecido Abu Bakr al Baghdadi), han amenazado con escapar de su confinamiento y venganrse tanto de sus captores como de Occidente, reconstituyendo la organización como lo hicieron en 2013.