La burbuja bitcoin ya hace recordar al colapso «punto com»: los inversores huyen despavoridos

Hace un año, el Bitcoin tocó el cielo con las manos cuando cotizó a u$s19.500 por unidad. En ese momento y en medio de la euforia, crecían las predicciones sobre valuaciones cada vez más altas. Hasta se decía que iba a terminar siendo la moneda del futuro.

Un año después, y ya desvanecida la burbuja, su precio cayó más del 80%, al cotizar cerca de los 3.900 dólares, un nivel que sigue estando amenazado por varios efectos simultáneos:


– La ausencia de nuevos inversores que sostengan la demanda.

– El retiro de productores de equipamiento utilizado para darle vida al Bitcoin (minado de criptomonedas).

– La quiebra de un número cada vez mayor de «mineros».

Así como en los mercados formales de dinero la acuñación de determinadas monedas cuesta más que su valor de circulación, en el mundo del Bitcoin está sucediendo algo parecido: con los precios actuales, las cuentas no cierran.