lunes 18 de febrero

La campaña secreta para sabotear el Mundial de Catar 2022

Cuando llegó la propuesta al correo electrónico de las oficinas de la candidatura catarí para ser sede mundialista era un momento crucial: mediados de 2010 y faltaban apenas unos meses para que la FIFA eligiera al anfitrión.

El correo fue enviado por Cornerstone Global Associates, una consultoría con sede en Londres poco conocida. En el mensaje, el presidente de la empresa describía un plan para ayudar a Catar con sus problemas de relaciones públicas. La postulación para ser sede del país había sido criticada dado que la nación es calurosa, pequeña, polvorienta y, para muchos observadores, tiene poca capacidad para albergar al evento deportivo más visto en el mundo.


Los cataríes rechazaron la oferta, una de varias que habían llegado sin solicitarlas, y el presidente de Cornerstone también siguió su camino, con publicaciones frecuentes en redes a favor del emirato.

Las críticas hacia Catar continuaron año tras año después de que ganara la postulación: un bombardeo de noticias cuestionaban la capacidad del emirato de albergar el Mundial, la manera en que había triunfado en la votación y el trato que daba a los trabajadores migrantes. En octubre de 2017, la cobertura adquirió un tono ligeramente amenazante cuando la BBC difundió un reportaje en el que advertía con pesimismo que había “un creciente riesgo político de que Catar no pueda albergar el Mundial de 2022”.