lunes 28 de noviembre de 2022
Cursos de periodismo

La Copa del Mundo no tapa a Qatar, lo expone

Si alguien nos preguntara ahora para qué vamos a esta Copa del Mundo podríamos decir que vamos a ver el mejor fútbol posible. Lo que se conforma en ese territorio de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) es un parque de diversiones futbolístico. Funciona en el lugar, pero también por televisión. Fútbol, fútbol, fútbol. Aunque la vida se digitalizó, en Argentina mantenemos la costumbre de tener el fixture (calendario) en papel —el cual todavía reparten algunos comercios como forma de publicidad— y con él seguimos nuestra rutina, el día a día; nos ordenamos los horarios, las reuniones, los encuentros con amigos, las citas con futuras parejas. El Mundial lo consume todo, nos consume. En una ocasión, de esas que ocurren cada cuatro años, el escritor uruguayo Eduardo Galeano puso un cartel en la puerta de su casa de Montevideo: “Cerrado por fútbol”. Al cabo de un mes se dio cuenta que desde su sillón había visto —jugado, dijo él— 64 partidos.

Pero no es solo fútbol. Todo Mundial es político. O todo Mundial es geopolítico. Se juega en el terreno de lo real, lo simbólico y lo imaginario. Qatar 2022 es el primer Mundial en Medio Oriente, el primero que se organiza en un país árabe; un rincón del Golfo Pérsico con algo más de dos millones y medio de habitantes, la mayoría de ellos inmigrantes, levantado sobre una de las más grandes reservas de petróleo y gas natural del mundo, y sin ninguna tradición futbolística. ¿Cómo llegó la pelota hasta acá? “Sólo se puede especular con lo que Qatar tiene. No tiene problema con una cosa y eso es dinero”, dice el periodista alemán Thomas Kistner, autor del libro FIFA Mafia, en el extraordinario documental FIFAGate, por el bien del fútbol que se puede ver en YouTube.

Estados Unidos perdió aquella votación el 2 de diciembre de 2010 y una herida quedó abierta. El FBI (Buró Federal de Investigación) hizo su ingreso a escena. Fue el aleteo de la mariposa que movió toda la estructura del fútbol global, lo que destapó el mayor escándalo de corrupción de la historia del deporte. La FIFA voló por los aires.

washingtonpost.com  (www.washingtonpost.com)