La corrida se llevó casi 30% de las reservas, que cerrarían el año en US$36.000 millones

La sangría de reservas no cesa y despierta fuerte preocupación tanto en el actual Gobierno como en el Frente de Todos. Ayer, las arcas del Banco Central perdieron otros US$146 millones y quedaron en US$48.340 millones. Así, la corrida ya se llevó US$17.970 millones, es decir, el 27% de lo que había antes de su estallido. Los analistas advierten que los dólares no alcanzan para afrontar las necesidades financieras hasta fin de año y proyectan que las tenencias internacionales podrían terminar 2019 en el valor más bajo como porcentaje del PBI desde el acuerdo con los fondos buitre.

El temor por la escasez de divisas se incrementó la semana pasada, con la confirmación de la suspensión del desembolso del FMI por US$5.400 millones. A eso se sumó que el control cambiario, reinstalado por el BCRA el 1° de septiembre ante la aceleración de la corrida bancaria, y el default selectivo de las letras de corto plazo, anunciado tres días antes, no frenaron el drenaje de reservas. Pese a esas medidas, el mes pasado cayeron US$5.397 millones. Entre otras cosas, porque la autoridad monetaria vendió más de US$1.000 millones para contener el tipo de cambio. Por eso, en el Ejecutivo barajan ajustar el cepo.