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viernes 24 de septiembre de 2021
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La derechización de los medios hegemónicos

Lunes 4 de enero de 1999: Radio 10 relanza su programación. Daniel Hadad y sus socios Marcelo Tinelli, Raúl Fernández y el ex juez Oscar Salvi llevan un año a cargo de la emisora adjudicada por Carlos Menem en el dial AM 710, frecuencia ocupada las siete décadas previas por Radio Municipal. Tras una primera programación desenfocada, Hadad lee el mercado, mejora la antena, y piensa una artística y un eje editorial. Da en la tecla. Él mismo ocupa la primera mañana, seguido por Oscar González Oro, Rolo Villar y Eduardo Feinmann. Se sumarían un tiempo después Marcelo Longobardi, Baby Etchecopar, Chiche Gelblung y Jorge Jacobson. Un imperio, Clarín, es tomado con la guardia baja y, pocos meses después del relanzamiento, Radio 10, “donde está la gente”, “la más potente del país”, desplaza a Mitre del primer puesto en el rating de las emisoras generalistas.

En la mirada de los programadores de Radio 10, el dial estaba volcado del centro hacia la izquierda, lo que indicaba un espacio vacante que podría no ser mayoritario en la población de Buenos Aires, pero sí suficiente como para liderar la audiencia. Descripción discutible del escenario si se tiene en cuenta que las emisoras líderes de entonces estaban en manos de Clarín (ciertamente, en su tramo más antimenemista), junto a radios de Raúl Moneta, Alejandro Romay y Luis Cetrá. El ascenso de Radio 10 se produjo sobre un discurso antiinmigrantes, despectivo de la lucha por los derechos humanos, celebratorio de ejecuciones a manos de policías y defensor de un liberalismo económico exacerbado. Una tapa de la revista La Primera, perteneciente a Hadad, del 4 de abril de 2000, dejó estampado este espíritu: bajo el título “La invasión silenciosa”, sostenía que “los extranjeros ilegales ya son más de 2 millones… usan hospitales y escuelas, algunos delinquen para no ser deportados”. La imagen de esa portada fue una foto de un adolescente moreno a quien, se supo luego, los editores le borraron un diente y le pusieron el Obelisco detrás mediante Photoshop.

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