La desmovilización de las Farc: cuando los enemigos se vuelven vecinos

En la población de La Paz los días por venir pondrán a prueba qué tan bien le queda el nombre.

Después de medio siglo de guerra, los rebeldes de Colombia están dejando las armas, preparándose para ingresar a la vida civil bajo el acuerdo de paz firmado el año pasado. En este pueblo montañoso, nace un nuevo asentamiento de exguerrilleros –hasta ahora son 80 residentes–, uno de los muchos repartidos por todo el país.


Ya casi nadie viste de uniforme, el cual ha sido remplazado por el tipo de prendas que usan los pobladores que viven cerca y que observan a los exguerrilleros con cierto recelo. Las tiendas de campaña con sus postes de madera también desaparecerán y serán sustituidos por una pequeña biblioteca, un centro comunitario, una tienda: un poblado en miniatura que constituye un escalón para salir de la selva.