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sábado 16 de octubre de 2021
Cursos de periodismo

La diferencia entre ser punk y ser un lumpen

Los 90´s fueron en parte los años en que muchos jóvenes del conurbano bonaerense salían de sus piezas y se venían a Capital a tocar en antros y no tanto. Con Los Brujos , Babasónicos, EOY, Paoletti, liderando la movida desde zona sur –y bien oídos por Ceratti, por ejemplo que los incluyó en algunos shows- se comienza a generar una división finita pero patente: los “sónicos” (Nuevo Rock Argentino) habían accedido a la educación, tenían presupuesto para instrumentos y vestuario y mucho no trabajaban. Pero el conurbano sur es grande, y desde Valentín Alsina surgían tres bandas que eran el ejemplo de porque Ramones fueron más punks que Sex Pistols: Ricki de Flema, el Mosca de 2 minutos y Checha de Superuva. Los tres eran muy amigos, muy poco estudiosos, muy de la calle, el alcohol y sus acompañantes.

Fue una fiesta que algunxs pudimos vivir: “Ya no sos igual” de 2 Minutos, “Si yo soy así” de Flema y “Remeras rockeras” de Superuva eran una trilogía insuperable. La poesía de las letras era directa: el amigo que se vuelve policía, el alcohol y las drogas, y la burla a que cualquiera se colgara una remera sin saber siquiera de qué banda era.

Las letras eran Valentín Alsina, novias que se transformaban en ex novias, fábricas cerradas, drogas y alcohol, padres desocupados, madres y abuelas trabajando afuera todo el día. Sus shows eran un disparate y por eso inolvidables: donde Babasónicos le cantaba a las montañas de agua, Ricki gritaba que “Nunca seré policía de provincia ni de capital”, el Mosca se asumía de “barrio obrero, Valentín Alsina” y Superuva anunciaba “Con mi guitarra mataré a tu mamá”, porque me imagino la cara que pondría la familia de la novia al verla con él. Igual aclaro que no la mató: no podrían haber comprado otra guitarra. Eran pobres.

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