La dolorosa, costosa y cada vez más popular operación para alargar las piernas y aumentar de estatura

El colombiano Esteban Ordóñez pasó varios meses lejos de casa, en un país frío y desconocido, con las dos tibias fracturadas y unos aparatos enganchados a las piernas para lograr crecer unos cuantos centímetros.

Ordóñez (no es su nombre verdadero) tenía 20 años cuando decidió poner fin a un complejo de baja estatura que lo tenía «desesperado».


Medía 1,61 metros y se sentía mal consigo mismo, hasta tal punto que su complejo se había convertido en un «problema psicológico», le explica a BBC Mundo en conversación por Skype.

Tras hablarlo con su padre y «buscar y buscar un método para poder crecer», en 2014 viajó al Centro Ilizarov de traumatología restaurativa y ortopedia en Kurgan, Rusia.