lunes 28 de noviembre de 2022
Cursos de periodismo

La economía del Antón Pirulero

La primera estimación que llegó al escritorio de Sergio Massa marca 6,2%, exactamente lo mismo que en septiembre. Décima más o décima menos, según los datos que se incorporen la semana próxima al cálculo que el INDEC recién difundirá el martes 15, la inflación de octubre viene a ratificar un ritmo de incremento de los precios que ya coquetea con el 90% anual. Un baño de realidad para un equipo económico que publicita con esmero cada ínfima señal de tregua en la crisis y que consiguió frenar al borde del abismo que se atisbaba en julio pero que todavía lo mira desde demasiado cerca como para respirar aliviado.

El dato de octubre puede disparar nuevos reproches internos como el de Cristina Kirchner contra las prepagas, apenas el aperitivo de un desmarque más general que prevé ofrecerle en varios pasos a la base electoral que teme ver derretirse al calor de esos aumentos. Pero al margen de los desencuentros políticos dentro del oficialismo, que por estos días empalidecieron frente a los desplantes públicos y las amenazas pugilísticas que cruzaron a Juntos por el Cambio, lo que vuelve a campear es una tara que ya costó carísima: la descoordinación en la gestión. En una administración llena de agudos comentaristas de realidades que fueron votados para transformar, cada cual atiende su juego como en el Antón Pirulero.

baenegocios.com  (www.baenegocios.com)