La extrema derecha europea gana terreno y acceso a los servicios de inteligencia y seguridad

Sybille Geissler conoce, tan bien como cualquiera, las amenazas de los extremistas de derecha en Austria, quienes en las últimas semanas han comparado a los migrantes con ratas y despreocupadamente han defendido un material de campaña que recuerda la propaganda nazi.

Durante más de doce años, ha dirigido la unidad contra el extremismo del servicio de inteligencia nacional y recientemente fue testigo en una investigación del parlamento sobre si la extrema derecha estaba intentando perjudicar a su dependencia.


El testimonio de Geissler indica que, en la actualidad, su mayor reto es el hecho de que la extrema derecha forme parte de su propio gobierno.

Poco tiempo después de que el Partido de la Libertad, de extrema derecha, se uniera al gobierno hace diecisiete meses y se hiciera cargo del poderoso Ministerio del Interior, el titular de ese ministerio le pidió a Geissler y a su jefe que le dieran los nombres de los informantes que se habían infiltrado en el ámbito de la extrema derecha.