La FIFA y el estigma de «la mano de Dios»

    El 22 de junio de 1986 por cuartos de final del Mundial de Fútbol, jugaron Argentina (2) e Inglaterra (1) en el estadio Azteca de la ciudad de México, habiéndose inmortalizado la jugada de Diego A. Maradona conocida como ‘la mano de Dios‘, quien con esa ayuda convirtió el primer gol al arquero Peter Shilton, ingresando en la historia del fútbol mundial. Desde entonces, el mundo de la tecnología aplicada al deporte ha evolucionado a partir de la incursión del video, mediante el uso de los sistemas ‘ojo de halcón‘ y ‘video ref‘, entre otros, que desde hace años se utilizan con éxito en el tenis, básquetbol de la NBA, rugby, hóckey sobre césped, natación, permitiendo revisar en escasos segundos jugadas que pueden modificar el resultado. En tanto, la FIFA y la International Board (IFAB) sólo han autorizado desde fines de 2013 el sistema para detectar los llamados ‘goles fantasmas‘ (DAG) oficializado en el último Mundial Brasil 2014. «Los instrumentos técnicos pueden contribuir a mejorar el fútbol. Por eso, me gustaría volver a poner sobre la mesa otra idea que manifesté en el Congreso de San Pablo el pasado 11 de junio: la posibilidad de que los entrenadores puedan reclamar el recurso al video en las decisiones arbitrales controvertidas», explicó Blatter en la revista ‘The FIFA Weekly‘. La polémica actuación de árbitro Germán Delfino reavivó el debate sobre el tema, cuando en el partido Vélez (2) vs. Arsenal (1), tras haber cobrado un penal a favor del local y expulsado al defensor Rosero Valencia por una supuesta mano, al cabo de más de 5 minutos de discusiones, revirtió el fallo, anulando el penal y haciendo reingresar al expulsado. Delfino fue ‘parado’ por el Colegio de Árbitros de AFA acusado de ‘procedimiento desprolijo’ por sospecha que un productor de la TV Pública le avisó al cuarto árbitro, Lucas Comesaña, que la mano fue obra de una viveza del delantero Pavone. Miguel Scime -director de formación arbitral de AFA- quien declara a favor del uso de la tecnología en el fútbol, en diálogo con ESPN FC Radio dijo: «Conversé con el árbitro y fue una jugada desgraciada que no es agradable que pase. Delfino me dijo que no se apoyó en la tecnología. Fue desprolijo, pero hubo justicia al fin». Enseguida me vino a la memoria la expulsión de Zinedine Zidane en la final del Mundial de Alemania 2006, cuando otro árbitro argentino, Horacio Elizondo expulsó al astro francés por haberle aplicado un cabezazo en el pecho al italiano Materrazzi, por indicación del cuarto árbitro, el español Luis Medina Cantalejo, quien a su vez fue acusado por el DT francés Raymond Domenech de haber visto la acción en un monitor de TV y no en forma directa. «Me recordarán siempre por ser el árbitro de la expulsión. Porque fue en una final de un Mundial y porque expulsé al capitán de Francia y mejor jugador del mundo. Fue una decisión difícil, pero nadie puede decir que fue una decisión incorrecta», declaró Elizondo a ‘The Blizzard‘. La regla N´ 12 del juego (IFAB-FIFA) describe 10 faltas que se castigan con tiro libre directo, entre ellas, ‘tocar el balón deliberadamente con las manos’ (también se incluye el brazo), que se diferencia por ser hoy la única en la que se debe considerar la intencionalidad. Hasta 1995 el árbitro debía evaluar la intencionalidad en todas las infracciones sancionadas con tiro libre directo, con el desmedido esfuerzo que ello le generaba. Según el informe financiero FIFA del ejercicio 2011-2014 el mayor ingreso proviene de la TV que representa el 43% de la cifra total de u$s 5.718 millones. Pero esta rentable sociedad también desnuda errores arbitrales que ponen en tela de juicio la aplicación de las reglas del juego ante la mirada crítica de miles de millones de televidentes. La propia FIFA realizó un ranking de los 10 peores errores arbitrales de la historia que pueden verse en internet, donde figuran desde el ‘no gol‘ de los ingleses en la final del Mundial de 1966, siguiendo con la mano de Thierry Henry en la previa al gol que le diera la clasificación a Francia vs. Irlanda rumbo a Sudáfrica, culminando con el ‘gol fantasma’ convertido por Lampard de Inglaterra a Alemania no convalidado por el uruguayo Jorge Larrionda en el Mundial 2010. En 2008 el diario inglés The Sun en un reportaje citó una frase de Maradona sobre una supuesta disculpa por ‘la mano de Dios’, que el ‘10‘ desmintió: «Yo en ningún momento hablé de perdón. Hablé solamente de que la historia no se podía cambiar, de que yo no tengo por qué pedirle disculpas a nadie, porque fue un partido de fútbol en el que había cien mil personas en el Azteca, veintidós jugadores, que había dos líneas, que había un árbitro». Nobleza obliga, no puede condenarse al árbitro a seguir juzgando en medio de tal desamparo y a ser el último en enterarse del propio error.