La fría distancia que separa a Macri y a Rodríguez Larreta

Como parte de la agenda de campaña prevista por el oficialismo, Mauricio Macri se prepara para coprotagonizar una nutrida agenda de recorridas y fotos con Horacio Rodríguez Larreta y con la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal. Pero detrás de la escenografía de campaña la relación del jefe de Gobierno porteño y el Presidente no pasa por su mejor momento. Según las fuentes de Cambiemos consultadas por Letra P, la distancia es producto de una serie de desacuerdos políticos respecto al armado nacional de la alianza, al desarrollo de la campaña en el interior del país y al derrotero de distintos dirigentes que buscan consuelo en las oficinas porteñas de Parque Patricios luego de pasarla mal en la Casa Rosada.

La última incomodidad pública entre ambos sucedió hace un mes, cuando un obrero de la construcción le reclamó al líder del PRO que “haga algo” ante la situación económica. Fue en el barrio de Barracas, durante una recorrida por las obras del plan Pro.Cre.Ar. en los terrenos de la Estación Buenos Aires. El incidente no detuvo la hoja de ruta prevista por el equipo de campaña de Cambiemos, pero reanimó las facturas internas que se pasan los escuderos porteños con los presidenciales. El momento incómodo se viralizó en las redes y desembocó en una pesquisa del Gobierno sobre el trabajador para saber si había un complot en contra del Presidente, una falla intencional en la organización del evento o una inesperada e incontenible expresión de descontento que puso a prueba la capacidad de respuesta de Macri.