martes 13 de noviembre

La grieta graficada

Hace poco menos de un año el sitio de estadísticas FiveThirtyEight.com publicó un artículo en el que afirmaba que el peor político en Twitter no era el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. ¿Cómo llegó a esta aseveración? A partir de la construcción de un “ratio” de cada cuenta de Twitter la web que dirige Nate Silver realizó un estudio sobre la cuenta de Trump y de los principales Senadores norteamericanos, tanto Republicanos como Demócratas.

El ratio de Twitter consiste en una operación matemática sobre las reacciones que genera un tweet. Hay 3 tipos de interacciones posibles una vez que un tweet es publicado. Retweetearlo (RT), marcarlo como favorito (Like) o responderlo (Reply). Por el momento dejaremos de lado una cuarta opción que es citarlo (Quote). A nuestro entender, esta última reacción genera una nueva unidad significante: antes que una interacción, el tweet citado es una intervención.


El “ratio” es un indicador que se construye sobre la variación de esas tres posibles interacciones con un tweet, a partir de una hipótesis fácil de comprobar: cuantas más respuestas y menos retweets/favs tiene un tweet peor es su recepción en la audiencia. Las respuestas a un tweet representan, en su mayoría, reacciones negativas a un contenido. El apoyo no se manifiesta dando una respuesta sino economizando energías -los humanos somos avaros mostrando apoyos- a partir de un retweet o de marcarlo como favorito. En palabras de Ashley Feinberg: “Si tienes más respuestas que favs, la jodiste de algún modo”

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