La guerra judicial que desató el caso Arribas

El escándalo Arribas no sólo dio coletazos que golpearon al Gobierno. También provocó un cimbronazo dentro de la misma Justicia. Las diferentes decisiones sobre la causa que involucra al director de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) dejaron al descubierto la fuerte interna que se vive en los tribunales de Comodoro Py.

Por un lado está el fiscal Federico Delgado, quien imputó a Gustavo Arribas luego de que el cuevero brasileño Leonardo Meirelles afirmara que le había transferido dinero a Suiza en concepto de coimas. Por otro lado está el juez Rodolfo Canicoba Corral, quien sobreseyó a Arribas. Y el fiscal de Cámara Germán Moldes, quien avaló esa decisión. Y por último está el juez Sebastián Casanello, quien investiga una denuncia por actos de corrupción en la obra de la planta potabilizadora de AySA de Paraná de las Palmas, en Tigre.


En el marco de esta causa fue que se produjo la última declaración de Meirelles, en la que afirmó que le había hecho diez transferencias a Arribas por un total de 850 mil dólares. Lo primero que se había conocido de este asunto era que se trataba de seis transferencias por un total de 650 mil dólares. Arribas denunció al cuevero por falso testimonio.

Las posiciones son las siguientes: Delgado insiste en que Arribas fue sobreseído de forma apresurada y se molestó mucho con el fiscal Moldes, quien desestimó la apelación del primero y permitió dejar la causa al borde de un sobreseimiento firme. En su escrito, Moldes afirma que las pruebas producidas son “suficientes” y “eficaces”. Entre esas pruebas se destacan las aportadas por la Oficina Anticorrupción, la UIF y un mail del banco que acercó la defensa de Arribas. Todo muy independiente.