sábado 4 de diciembre de 2021
Cursos de periodismo

La heladera me mira: ¿Necesitamos un marco ético para el internet de las cosas?

Quienes desarrollamos tecnología tendemos a apresurarnos por probar sus límites. Apenas ponemos nuestras manos en algún nuevo dispositivo, prácticamente nos obsesionamos con entenderlo, manipularlo, darlo vuelta y aplicarlo de todas las formas que nos sea posible. A veces la motivación es simplemente hacer “porque podemos”. No hay mucha mayor consideración que avanzar rápido, probar alternativas, y más de una vez, romper algo en el camino. Es así como los hackers — y recientemente los makers — hacen avanzar el ecosistema tecnológico a pasos agigantados.

Fue bajo un impulso similar que surgieron las primeras computadoras personales. A mediados de los 70s en Silicon Valley se reunía el Homebrew Computer Club, en cuyas reuniones curiosos y entusiastas metían mano en sus kits de computadoras. Fue allí donde el mismísimo Steve Wozniak, quizás su más célebre participante, co-fundador de Apple e inventor de la Apple I, comenzó a empujar la bola de nieve que luego se convertiría en la industria central al avance de las tecnologías de la información.

geniomaligno.cc  (geniomaligno.cc)