La imparcialidad vs. las burbujas de información

El escritor mexicano Emiliano Monge publicó hace un par de años una novela maravillosa titulada «Las tierras arrasadas» en la que sin quererlo da un ejemplo de imparcialidad fabuloso.

El libro trata de los migrantes centroamericanos que cruzan México, pero los protagonistas son una pareja de secuestradores que se enamoran, sufren y luchan, con la que el lector no puede si no empatizar.


Lo que hace Monge es mostrar con maestría y complejidad la humanidad de los victimarios, un aspecto en el que no suelen ahondar ni la ficción ni el periodismo, pero que sin duda completa el puzzle de la violencia que afecta a América Latina.

Desde que lo leí no he dejado de pensar en los mundos que mostramos como periodistas digitales.

Hace mucho tiempo que no es ningún secreto que la masificación de internet y el advenimiento de las redes sociales nos han permitido acceder a una cantidad de información nunca antes vista.