La increíble internet paralela de los chinos en EE.UU.

En la primera cita con una chica china, quizá no sea lo más recomendable ir a buscarla en un auto de la marca japonesa Honda, tan popular en Estados Unidos.

O pedir un Uber y esperar que el conductor te deje en el local correcto, dentro de la maraña de restaurantes con letreros chinos en pleno valle de San Gabriel, California.


Son ejemplos de situaciones en las que las barreras del lenguaje y la cultura pueden colocarte en una posición incómoda durante el proceso de adaptación a un nuevo país.

Como les pasa a miles de inmigrantes chinos llegados en los últimos años a EE.UU., en particular a California.